Las respuestas llegan solas. Los novios llevan la cuenta sin preguntarte.
Los invitados responden en el sitio web de la boda, sin crear ninguna cuenta: si asisten, qué menú eligen y si tienen alergias. Cada respuesta se registra en la lista de invitados, que los novios abren cuando quieren. Tú también, el lunes por la mañana.





